Historias de vida
Testimonios Centro para chicos en situación de calle "La Balsa"
Eliel
Llegué a la Balsa perdido, triste. Tenía un tiempo en la calle vagando y no veía en ir para
adelante. Estaba cansado de algo. De lo que me había pasado. De muchas cosas.
Medio desconfiado -porque esa es la manera cuando vivimos en calle-, me fui dando
cuenta que la gente, o al menos la q conocí allí, con su alegría y con sus límites me fue
mostrando que
se puede tener un sueño. Un pequeño sueño que puedo continuar.
Principalmente que yo puedo y que a veces hay que bancarse algunas cosas que son las que
no dominás. Pero que todo lo demás lo hacés vos.
Yo no sé muy bien cuándo lo aprendí.
Aprendí a no sentir más pena de mí y empecé aaceptar las ayudas.
Así, tal cual como venían. Y aquí estoy: con proyectos concretos, con
un trabajo, con DNI. Haciéndome.
¡Gracias a todos!
Eliel
Gaby
Para La Balsa:
Bueno. Ha llegado el momento de decirles a todos cómo me encantó y me gustó estar ahí.
La Balsa fue mi casa de calle.Yo en este lugar me sentí adorado, admirado, muy
cuidado. Me re protegían de todo, y en todo. Además me acompañaban en todo lugar y
sentido. Fue un paraíso muy apreciado por mí.
Ahora les escribo esta carta diciéndoles lo importante que son todos ustedes y que los re
quiero a todos.
Son como mi familia.
Gaby
Ariel
Mi nombre es Ariel. Me sentí muy bien desde que llegué a la institución. Me llevé muy bien con
los operadores del centro de día y de noche. La Balsa me está ayudando a conseguir el pasaje
para volver a mi hogar en San Juan: Tengo
ganas de realizar cosas nuevas y tratar de salir adelante siempre.
Aprendí algo que nunca voy a olvidar que son las buenas personas de este lugar. ¡Gracias!
Ariel
Testimonios Hogar "Santa Ana y San Joaquín"
Herminio Maldonado
"Cuando tenía 71 años empecé a estudiar computación. Ahora tengo 73 y me nombraron
auxiliar de los profesores para dar una mano en la enseñanza de los adultos mayores. ¡La vida
te da sorpresas, sorpresas te da la vida!
Herminio Maldonado
Juan Carlos Gómez
"Quiero decirle gracias, muchas gracias, al Hogar Santa Ana y San Joaquín, de Mensajeros de
la Paz, por haberme ubicado en un lugar preponderante dentro de la sociedad. Entré al mundo
de la cultura y el saber a través de la biblioteca, esto me cambió la vida! Esto es así tanto
que actualmente estoy haciendo un curso de auxiliar en bibliotecología"
Juan Carlos Gómez
Irma Hernández
"Después de haber sufrido un A.C.V., me sentía como una autómata y estaba sin memoria.
Ahora estoy sorprendida por todo lo que aprendí y todo lo que estoy haciendo desde que
vengo a este Hogar. Me animé a narrar cuentos en una escuela primaria, participé en obras
de teatro, estoy aprendiendo computación, recuerdo muchas cosas de matemáticas y lengua
que había olvidado.... y a los 88 años me siento fantástica!!! "
Irma Hernández
Testimonios Hogar de niñas y jóvenes madres "Nuestra Señora de la Gracia" - Programa PASOS
Karina Cosco-Programa PASOS
"Karen y Camila, mis hijas del corazón"
La decisión de adoptar la tomamos después de intentar sin éxito y durante 8 años,
de ser papas. Por mi parte yo sabía desde mi adolescencia que tenía escasas esperanzas al
respecto, pero uno siempre abriga una ilusión...
Cuando nos dirigimos al juzgado de nuestra zona (Lomas de Zamora) y nos
anotamos en la lista de aspirantes, suponíamos que el trámite iba a demorar un tiempo,
pero nunca. ¡10 años!, que era la experiencia de la mayoría de los que estaban en nuestra
situación. También nos anotamos en el interior del país pero la burocracia siempre nos
pegaba de la misma forma: con desilusión y desesperanza. La espera nos estabas matando,
no sabíamos ya que hacer. En octubre del 2009 nos acercamos al hogar Nuestra Señora de
la Gracia, en Longchamps, para apadrinar a un niño. Nos habían explicado del programa
y cuando contamos nuestra historia, los responsables de la institución coincidieron en que
Karen (quien hoy tiene 8 años) y Camila (quien hoy tiene 7 años) eran los hijos del corazón
que estábamos buscando.
Nuestra casa estaba tan sola, tan callada y nuestros brazos con tanta necesidad de
abrigar amorosamente, que la posibilidad de conocerlas ya nos hicieron tocar el cielo con las
manos. Nos explicaron que al principio íbamos a estar con ellas sólo los fines de semana y
aunque era poco, igual nos llenó de alegría esa posibilidad. ¡Tantas fantasías postergadas se
estaban por cumplir!
Nos preparamos para recibirlas y cuando estuvimos por primera vez cara a cara,
nos paralizamos de miedo frente a ese futuro que se nos abría: ¿seríamos capaces de
ser buenos padres?, ¿ellas querrían estar con nosotros? ¿qué pasaría más adelante?.
Pese a todas nuestras inseguridades, pusimos el alma para que ellas estuvieran bien, y
aunque los comienzos no fueron fáciles, Karen y Camila empezaron a demostrarnos que
sí querían formar parte de nuestra familia. A los 2 meses pedían venir a nuestra casa los
días que no tenían clases y paulatinamente nos empezaron a preguntar si no teníamos
hijos, si la queríamos adoptar, por qué no hacíamos los trámites en el juzgado, qué
papeles necesitábamos, si los papeles que ellas veían desparramados en la calle no nos
servían. ¡Para
Cami hasta los papeles de alfajores de las veredas servían para unirnos
definitivamente!
Cuando estábamos juntos la pasábamos tan bien que nos parecían eternos los días
que nos separaban. Finalmente en mayo 2010, el hogar nos informo que teníamos que
presentarnos en el juzgado para una serie de entrevistas para evaluar nuestro pedido de
adopción. Los cuatro estábamos felices pero también re nerviosos:la posibilidad de hacer
cumbre en la montaña estaba. ¡a un paso!
Y el 28 de agosto ocurrió el milagro. Nos comunicaron que
"oficialmente nos habilitan como familia adoptiva".
Lloramos de emoción y alegría y no parábamos de gritar
"somos la familia más feliz del mundo".Agradecimos a Dios por encontrar a
Karen y Camila, por ponernos en su camino y a ellas en el nuestro.
Hoy vivimos juntos como cualquier familia. Con aciertos y desaciertos en nuestra
relación pero con un gran amor en el medio que hace posible que querremos seguir así,
siempre. Por supuesto que no es fácil adoptar porque no es fácil ensamblar 4 vidas que no se
hicieron desde el comienzo. Pero el desafío es maravilloso y vale la pena vivirlo. ¿Qué si no
era más fácil adoptar chicos recién nacidos en vez de crecidos?. Quizá es cierto que de esa
forma uno no se pierde nada de sus vidas, no quedan agüeros emocionales sin conocer, pero
hay tantos años de vida por delante para compartir, que eso es sólo un pequeño puntito en
el universo de felicidad y amor que significa poder hacer realidad ese anhelo tan preciado de
ser padres.
Karina Cosco
Testimonios Hogar de abuelas "San José"
Carmela
"Soy Carmela. Hace 12 años que estoy en el hogar San José, de Mensajeros de la Paz. Estoy
muy contenta y agradecida. Me encuentro cómoda, el hogar me ha devuelto la alegría, es mi
casa."
Carmela