PROGRAMA DE ACOMPAÑAMIENTO FAMILIAR (PAF)
Este programa es una solución concreta para aquellos niños en situaciones de riesgo físico, psíquico y social que han vivido temporalmente dentro de un lugar de contención, para quienes la capacitación laboral por el momento no es funcional debido a las carencias afectivas y de atención de las que han sido víctimas.
Al agotarse las alternativas de externación el único camino sigue siendo preparar al joven para el autovalimiento.
Este programa consiste en la posibilidad de contar con familias de acompañamiento, que a diferencia de otras vinculaciones permanentes, aceptan el desafío individual y familiar de sostener, contener y acompañar a estos chicos, desde su cotidianeidad, desde su modelo funcional, desde el afecto y desde la apuesta al futuro.
Este programa ya se ha implementado desde principios del 2008, logrando que referentes positivos puedan sostener a estos niños en su crecimiento como sujetos.
“Uno de los mayores males es el no ser nadie para alguien, el sentirse solo, porque la mayor enfermedad de nuestros días no es la lepra o la tuberculosis, sino la sensación de que no te quieren.”
Madre Teresa
¿Porque la Necesidad del Programa de Acompañamiento Familiar?
El universo de niños y adolescentes en situaciones de riesgo físico, psíquico y social, sigue siendo un fenómeno en crecimiento, dentro de un encuadre jurídico en transición.
La reforma institucional requerida no se resuelve únicamente en el ámbito de ingerencia del Estado, se debe apostar a una gestión asociada, involucrando a la comunidad a través del aporte del voluntariado, de las redes interinstitucionales, a través de la presencia responsable de ONG’s que asuman el compromiso de detectar estos problemas, y ofrecer herramientas diseñadas a la medida de cada caso, hasta que cada caso se desvanezca, emergiendo hacia en el afuera como familia.
Al agotarse las alternativas de externación de niños y adolescentes temporalmente alojados en ámbitos alternativos de convivencia, el único camino sigue siendo, preparar al joven para el autovalimiento, basándonos en el concepto actual de resiliencia: “[...] se la entiende como la capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas" (E. Grotberg,)
Acordado el eje técnico a seguir, nos encontramos frente a otro problema, mucho más complejo de resolver, y más difícil de revertir: la carencia de vínculos afectivos positivos, que alienten la construcción del yo autónomo, afirmen la identidad y combatan la constante sensación de abandono que signan el desarrollo de la personalidad de estos chicos.
Buscamos entonces, la posibilidad de contar con familias de acompañamiento, contenidas en los lineamientos del PAF, que, comprendiendo la diferencia de esta propuesta, con relación a otras vinculaciones permanentes, aceptan el desafío individual y familiar de sostener, contener y acompañar a estos chicos, desde su cotidianeidad, desde su modelo funcional, desde el afecto y desde la apuesta al futuro.
¿Que objetivos propone el Programa de Acompañamiento Familiar?
Nos encontramos con la necesidad de reconocer aquellos factores que favorecen el desarrollo de estos Niños, pudiéndose determinar que la aparición o no de esta capacidad en los sujetos depende de la interacción de la persona y su entorno humano, debiendo propiciase en las siguientes fuentes, pensadas a partir del favorecimiento de la construcción de un “YO” autónomo.
Tengo:
- Personas alrededor en quienes confío y que me quieren incondicionalmente.
- Personas que me ponen límites para que aprenda a evitar los peligros.
- Personas que me muestran por medio de su conducta la manera correcta de proceder.
- Personas que quieren que aprenda a desenvolverme solo.
- Personas que me ayudan cuando estoy enfermo o en peligro, o cuando necesito aprender.
Soy:
- Alguien por quien los otros sienten aprecio y cariño.
- Feliz cuando hago algo bueno para los demás y les demuestro mi afecto.
- Respetuoso de mí mismo y del prójimo.
Estoy:
- Dispuesto a responsabilizarme de mis actos.
- Seguro de que todo saldrá bien.
Puedo:
- Hablar sobre cosas que me asustan o me inquietan.
- Buscar la manera de resolver mis problemas.
- Controlarme cuando tengo ganas de hacer algo peligroso o que no está bien.
- Buscar el momento apropiado para hablar con alguien o actuar.
- Encontrar a alguien que me ayude cuando lo necesito.
Las familias de acompañamiento
se constituyen en un auténtico pilar de resiliencia, determinantes
en el presente de estos niños, balanceando la propia necesidad
de afecto con la actitud de brindarse a otros.
Coordinadora del PAF: Lic. Graciela Gilona
Teléfono: 011 4297-0033
paf@mensajerosdelapaz.org.ar
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